20 junio 2006

Introducción y epidemiología


Introducción

El virus respiratorio sincicial (VRS) es una causa frecuente de infección del sistema respiratorio en humanos. Típicamente se presenta en brotes que ocurren durante varias semanas en el otoño y el invierno. Si bien los más afectados por la infección son los niños menores de 2 años, que presentan síntomas más severos, la infección ocurre en individuos de todas las edades y recientemente se ha identificado como una causa de n
eumonitis y neumonia insterticial en personas de la tercera edad. Es un virus común que causa infecciones respiratorias en personas de todas las edades, produce infecciones moderadas o graves en infantes prematuros, en personas con enfermedades pulmonares, cardíacas y en los que tienen el sistema inmunológico debilitado, ocasionándoles infecciones graves en las vías respiratorias. El virus es altamente contagioso, no sólo a través de las secreciones respiratorias de los pacientes sino también a través de las manos y objetos que han estado en contacto con el paciente. El protagonismo del VRS como virus causante de infecciones respiratorias se traduce durante las epidemias en un aumento considerable de las consultas médicas en centros de atención públicos y privados y se asocia a un aumento significativo de las hospitalizaciones de niños menores de 2 años. La vigilancia epidemiológica, es decir la búsqueda activa del virus en personas que tienen infecciones respiratorias, permite establecer el momento en que está comenzando un brote, y preparar los servicios de salud para un aumento en la demanda de atenciones. Permite también establecer el período en que las personas de mayor riesgo deben utilizar medidas preventivas para evitar el contagio. Los métodos de diagnóstico virológico disponibles para identificar el virus son altamente eficientes, permitiendo identificar a los pacientes que padecen la infección y efectuar un adecuado manejo de los síntomas.

Epidemiología

En climas templados como el nuestro, la infección por VRS se presenta como una enfermedad estacional, que aparece en brotes epidémicos cada invierno y que pueden durar hasta cinco meses. Prácticamente no circula en otras épocas del año. No se ha determinado con claridad el porque la infección evoluciona en epidemias anuales con una clara predilección por los meses fríos. Existen evidencias de que el virus está presente en la comunidad durante todo el año con baja incidencia; la mayor aglomeración de personas en lugares cerrados, su permanencia por mayor tiempo en espacios interiores, y la falta de ventilación (por el frío) de estos lugares, pueden proveer condiciones ambientales que facilitan la transmisión de persona a persona. Cuando ocurre un brote epidémico de VRS en una comunidad, se observa un aumento en los casos de síndrome bronquial obstructivo (SBO) y neumonia en niños y aumenta el número de hospitalizaciones de lactantes con infección respiratoria baja. En estudios longitudinales se ha demostrado que cerca de la mitad de los niños ha tenido una infección por VRS durante su primer año de vida, y casi el 100% ha sufrido la infección al cumplir 2 años. La sintomatología puede comprometer diversas partes del aparato respiratorio (nariz, faringe, laringe, traquea, bronquios, pulmón); un tercio de los infectados desarrolla neumonia, bronquiolitis o crisis obstructivas. Alrededor del 2,5% de los infectados debe hospitalizarse y 0.1% fallece. La severidad de los síntomas tiende a ser mayor a edades menores y la mortalidad aumenta en pacientes de riesgo, especialmente en los lactantes con cardiopatías congénitas, displasia broncopulmonar por prematuridad, enfermedad neuromuscular o deficiencias del sistema inmunológico (cáncer, transplante, SIDA). El período de incubación es de aproximadamente 5 días (rango 2 a 8 días). Cuando una persona está infectada, sus secreciones respiratorias contienen cantidades altas de virus durante 3 a 8 días. Sin embargo este período se extiende significativamente (hasta 3 a 4 semanas) en lactantes y pacientes inmunodeprimidos. La puerta de entrada del virus a un individuo puede ser la nariz, la boca o los ojos. El virus se contagia a través de secreciones respiratorias que son expelidas en gotas de diversos tamaños al hablar, llorar, estornudar o toser. Las manos u objetos que han estado en contacto con secreciones respiratorias de un paciente infectado también sirven de vehículo de transmisión. El virus sobrevive en el ambiente y en objetos por horas. Dado que numerosos niños infectados se hospitalizan, la infección nosocomial (intrahospitalaria) es frecuente en los servicios pediátricos. No se ha determinado con claridad el porque la infección evoluciona en epidemias anuales con una clara predilección por los meses fríos. Existen evidencias de que el virus está presente en la comunidad durante todo el año con baja incidencia; la mayor aglomeración de personas en lugares cerrados, su permanencia por mayor tiempo en espacios interiores, y la falta de ventilación (por el frío) de estos lugares, pueden proveer condiciones ambientales que facilitan la transmisión de persona a persona. En nuestro país, durante 1998 tuvo una duración de 4 meses alcanzando su peak en el mes de junio, llegando a aislarse 180 casos, mientras que en el año 1999 el peak fue relativamente más tardío, a mediados de julio, con la mitad de los casos aislados, pero con una duración de 6 meses. Durante el año 2000, el comienzo del brote fue más precoz (Abril), fue de mayor intensidad que en los 2 años anteriores y se prolongó durante 5 meses hasta mediados de Septiembre.


El agente causante y sus características


El virus respiratorio sincicial (VRS) pertenece a la familia Paramixovirus. Otros miembros de ésta familia son los virus parainfluenza (también causan infecciones del tracto respiratorio), virus parotiditis (causa inflamación de las glándulas salivales) y virus sarampión (enfermedad exantemática con compromiso respiratorio, de la piel y otros órganos). El VRS fue descubierto en 1956 por J.A. Morris en Estados Unidos de Norteamérica.
Su material genético es RNA. Las partículas virales son pleomórficas, miden entre 90 y 130 nm y característicamente inducen la formación de sincicios (agrupación de células) en tejidos celulares. Se han descrito 2 grupos de VRS: A y B, dentro de los cuáles existen subgrupos. Ambos grupos pueden circular simultáneamente durante las epidemias invernales y han sido detectados en todas las regiones del mundo. A diferencia del virus influenza y de los rinovirus (del resfrío común), las diferentes cepas del virus respiratorio sincicial tienen menos variabilidad genética.

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Bkn tu Blog...

7:05 a. m.  
Blogger destacado said...

Hola,

Que interesante lo que mencionas sobre la transmisión del virus respiratorio sincicial.
Si bien mi tema de trabajo son las bacterias, el año pasado leí un trabajo de salud publica en que se analizaba la transmisibilidad de enterobacterias y algunos virus respiratorios como el sincicial respiratorio y influenza humana. Me llam{o mucho la atencion de que se concluía que era más factible el contagio a través de tocar con las manos a alguien (sin lavarselas, claro) que con otros que nos serían más obvio como estornudar, o que se yo.
En fin, creo que es super bueno tener esto en cuenta para la prevencion. Sobretodo si se va a interactuar con niños chicos o ancianos. Lavarse las manos antes y despues de todo... jajaja.

Saludos.

Gustavo.

9:09 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

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